lunes, 17 de diciembre de 2007

Ya Hay Servicio

Es una grata sorpresa descubrir que he tenido lectores a pesar de lo vacío de este lugar. Desafortunadamente tuve algunos inconvenientes con la cuenta que me impidieron entrar a Blogger y a mi cuenta de Gmail en general, por lo que no podía subir escritos. Así pues, hasta el día de hoy logré solucionar ese conflicto y he venido ha dejar un relato más acerca de todo eso que me consume por dentro.

Quizá sería buena idea empezar por relatar mis inicios sexuales. Es probable que no la mayoría de las personas tengan deseo sexual desde edades tan tempranas como yo, pues mi necesidad de el placer sexual comenzó cuando yo tenía aproximadamente unos cuatro años (tal vez antes pero no tengo recuerdos claros de ello). Hay imágenes borrosas en mi mente, son recuerdos de episodios en un consultorio médico, ahí fue donde comenzó mi experiencia sexual, pues recuerdo que el médico que me atendía generalmente revisaba mis genitales, los tocaba, siempre con el pretexto de alguna irritación, por lo que indicaba que mi madre me aplicara algunos medicamentos y me llevara a revisión. No sé si era normal lo que pasaba conmigo, si realmente tenía algún problema o era un mero pretexto para que el "doctor" pudiera tocarme. Como dije, son sólo recuerdos vagos, no podría afirmar o negar algo de aquellos momentos. Sin embargo sí tengo imágenes claras de cómo en esa misma época yo solía masturbarme, a pesar de ser una niña pequeña, tenía deseo sexual aunque no de la manera en que lo puedo entender hoy, pero necesitaba tocarme, frotarme contra algun objeto repetida y acompasadamente hasta llegar a mi orgasmo, aún cuando en ese entonces nisiquiera tenía idea de que esa explosión deliciosa tuviera un nombre. Sabía que era algo prohibido, tanto así que procuraba hacerlo cuando nadie me veía, y cuando eres tan pequeño es fácil desaparecerte de la vista de los mayores.

Los años pasaron y aquél médico dejó de "atenderme", mis juegos en solitario continuaron a través del tiempo, aunque por lo que recuerdo hubo una temporada en que se volvieron muy esporádicos, pero luego al cumplir 9 o 10 volví a tener la misma necesidad de antaño, la diferencia es que ya no era tan fácil escapar de la vigilancia paterna, y al no disponer de una habitación para mi sola, recurrí a hacer del baño mi santuario de placer. Recuerdo que fue precisamente ahí, ya teniendo unos 12 años más o menos, cuando intenté introducir un dedo en mi vagina por primera vez. Recuerdo perfectamente esa sensación de dolor, un dolor nunca experimentado antes, que me impidió que siquiera la yema de mi dedo índice avanzara. No lo seguí intentando por un tiempo pero la curiosidad era mucha, además sentía en mi la necesidad de introducir algo en esa cavidad de mi cuerpo...

Continuará...

lunes, 12 de noviembre de 2007

La Imagen Perfecta

Increiblemente descubrí en ésta imagen el por qué los hombres me encuentran sexualmente atractiva...

Curiosamente cuando me describen nunca dicen bonita o linda, siempre es sensual y atractiva...

Cómo empezar...

Ayer once de noviembre fue mi cumpleaños. Por ese motivo decidí regalarme este blog donde vomitaré anonimamente todas las letras que no voy a decir a quien me conoce. Mi cobardía no es más que el resultado de tantos y tantos juicios que sobre mi han hecho aquellos a los que les he regalado trozos de mi vida, mismos que terminan deshechos en la basura.

Quizá fuese coincidencia que también fuera el día en que perdiera el último rastro de confianza en el género masculino al descubrir lo que verdaderamente piensa de mí aquél a quien le había confiado la vida entera.

En mi historia han existido ocho hombres, de quienes me he enamorado en mayor o menor medida, y todos sin excepción han hecho añicos mis ilusiones. La última estocada que estaba dispuesta a recibir me la ha dado aquél que me juró amor sincero durante cinco años, y supo mentir tan bien que la mayor parte del tiempo le creí. Por fortuna él mismo me dio las pistas para resolver su acertijo y hoy lo arranqué de mi alma de una vez y para siempre. El problema es que estaba tan pegado que no han quedado más que trozos y jirones. Lo más probable es que siga teniendo relaciones con él pues es quien me ha hecho sentir mujer en la cama, al parecer es el único aspecto donde en verdad fuimos pareja, y si él tiene el derecho de que sea su desahogo yo puedo ejercerlo también.

Creo que siempre me preguntaré por qué de mis ocho hombres, cinco sólo me han visto precisamente como el lugar donde pueden satisfacer su deseo. Si bien es cierto que actualmente me gusta jugar a la mujer seductora y atrevida, antes no era así. Durante años fui una chica inocente y tímida que se avergonzaba hasta de besar a su novio, no obstante me di cuenta de que algunos hombres que conocí se sentían atraídos por mi, pero no como la novia que yo quería ser sino como la mujer a la que querían cojerse. Fue así que a mis 17 años perdí la virginidad dejándome llevar por Sero un muchacho 1 año menor que yo de quien me enamoré. La experiencia en sí fue explosiva pero el desencanto vino después cuando él me dijo que me veía ¡sólo como a una hermana! Hasta donde sé a las hermanas no se las folla uno... Luego de él, algunos meses después, llegó Gokú con quien viví un extraño noviazgo hasta que él se atrevió a proponerme que tuviéramos sexo, y la estúpida de mi accedió por complacer al hombre. No tengo muchos recuerdos gratos de aquella época en el aspecto sexual, pues únicamente le importaba saciarse y yo pasaba a segundo término. Luego de un año de sexo egoísta para él y dos de noviazgo para mi terminó conmigo pues conoció a alguien más y yo ya no era novedad. Fue un golpe durísimo que mató gran parte de mi inocencia y la ternura que la mayoría de las mujeres tenemos. Sin darme cuenta me convertí en la persona que soy hoy, egoísta, altiva, orgullosa, soberbia y temerosa de enamorarse.

Justo en ese momento llegó a mi vida Fede (por feito), yo estaba muy vulnerable y con el autoestima por los suelos, pero entonces se presentó ante mí como un hombre menor de los años que en realidad tenía. La verdad es que no me gustaba ni un poquito y me parecía bastante raro, pero era muy listo y sabía cómo llegarle a una mujer para desarmarla. Con eso y el estado en que estaba en aquél momento, logró persuadirme de que fuera su novia. Me prometí que serían sólo un par de semanas y luego lo mandaba a volar, pues en ese momento no quería que siguiera insistiendo. Yo tenía entonces 19 años y dos historias frustradas, dos fracasos que se habían llevado la mayor parte de la confianza en las personas y en mi. Volviendo la vista atrás me doy cuenta de que lo que hizo que me quedara con él fue mi necesidad de aceptación y valoración, pues me sentía como una mujer incapaz de lograr que un hombre se enamorara de mí, y era precisamente eso lo que Fede me daba. Con sus acciones me demostraba estar enamorado de mi, y a pesar de que a mi ni siquiera me gustaba me quedé con él aún después de que me confesara que me había mentido respecto a su edad y a que tenía novia cuando empezamos nuestra relación. Así fueron sucediéndose años, mentiras, reclamos, engaños y desengaños; compartimos muchas cosas y yo le entregué, sin decírselo, la dignidad que me quedaba; pero parece que a él tampoco le importó y no se dio cuenta de que a pesar de todo, con el tiempo, lo quise. Sí, lo quise, y él sólo me dio mentiras disfrazadas de una doble moral que le daba pretextos para acusarme de mujer fácil, zorra, puta y demás linduras que se le ocurrían.

Hoy resulta que el señor tiene a dos mujeres: a mi para desahogarse en la cama por que le gusta cómo me muevo, y a la ingenua niña buena para estar acompañado cuando yo no estoy disponible. Y lo peor del caso es que insiste en que soy yo la que tiene una fila de amantes a los que atiende por turnos y es por eso que no quiero formalizar con él...

En fin, es por eso que éste blog servirá para vaciar todas esas frustraciones que me han causado los hombres de mi vida, y para poder gritar libremente que soy una mujer a la que llama puta por el ese simple hecho, ser mujer